Cómo aprovechar Effigol desde la primera visita
La bitácora no está pensada para leerse de corrido. Conviene entrar por las notas base, hacer los ejercicios con lápiz y recién después abrir el programa. Aquí va un recorrido posible, en cinco pasos, para quien recién llega.
Empieza por color y tipografía
Antes de mirar referencias en redes, revisa las entradas de teoría del color aplicada y jerarquía tipográfica. Ahí están las decisiones que después sostienen cualquier identidad visual: contraste, temperatura, escala y pesos. Si vienes de un curso básico, este par de notas te ordena lo que ya viste suelto.
Pasa a retículas y empaques
Cuando tengas claras las bases, sigue con las notas de retículas editoriales y empaques. Son las que traen medidas reales, márgenes, calles y pruebas sobre cartulina kraft. Sirven para encargos concretos: un catálogo de 20 x 25 cm, una etiqueta de mermelada, un fanzine grapado.
Haz el ejercicio antes de abrir el programa
Cada entrada trae un bocetado corto. La idea es hacerlo con lápiz y papel, sobre cuaderno cuadriculado, sin atajos. Diez minutos de boceto ahorran horas de ajustes en pantalla y te obligan a decidir jerarquía antes de pelear con capas y mesas de trabajo.
Lee las entrevistas breves
Ilustradores, tipógrafos y directores de arte locales cuentan cómo resolvieron encargos reales: un logotipo para una panadería de barrio, un sistema de señalética para una feria, un libro de arte con presupuesto ajustado. Son conversaciones cortas, con detalles de oficio más que con discursos.
Suscríbete y envía tu proyecto
El boletín semanal reúne los apuntes nuevos y avisa cuándo hay convocatoria de críticas abiertas. Si tienes un proyecto en curso, puedes enviarlo para que se comente en público. Antes de mandarlo, revisa que el PDF esté liviano y que el sangrado esté bien calculado.
Si quieres ver primero el conjunto de la bitácora, revisa la portada de Effigol. Y si tu interés está en aplicar estos apuntes a un encargo, mira también los servicios de identidad visual.